viernes, 18 de febrero de 2011

"Ahorita vuelvo"

Cuando nuestros hijos crecen, muchas veces nos sentimos frustrados porque nos damos cuenta que no nos están hablando con la verdad. Notamos que hay algo que no coincide con la realidad, a veces nada más lo percibimos.

Las causa de las conductas de los niños están en estrecha relación con lo que les mostramos a través de nuestra propia conducta, del ambiente en que crecen y las interacciones que ellos ven a su alrededor desde que nacen.

”Ahorita viene,” es una frase muy común cuando alguien muy cercano al niño se va (generalmente la madre o el padre). Diciéndole al niño algo que sabemos que no es cierto no alivia el disgusto del niño, a veces lo acrecienta, tampoco ayuda mucho al niño que lo sacudan y traten de callarlo con el clásico “sh sh.”
Si consideráramos al niño como una persona normal la madre podría avisarle con mensaje corto como, -en un ratito voy a salir, pero tu Papá estará contigo-
Y cuando la madre finalmente se va despedirse del niño, y salir.
Cuando los padres deciden esconderse para salir, o recurren a la distracción para salir sin que el niño lo note , están enseñándole al niño cómo no decir la verdad a demás de hacer bastante confuso para el niño saber cuándo creer a sus padres y cuándo no.

De la misma forma, la persona que está a cargo del niño, puede decirle al niño, -tu mamá salió, y va a regresar en un rato, yo estaré contigo hasta que ella vuelva. Si el niño llora es importante que la persona reconozca ese llanto en lugar de tratar de evitarlo, por ejemplo comentándole al niño -ya se que estás llorando , tu mamá va a regresar, y yo estaré contigo hasta que ella vuelva.
Es muy importante tener presente que el llanto del niño es normal, la separación de su madre aunque sea momentánea causa ese llanto, por lo cual tratar de suprimirlo con caminatas sacudiéndolo y haciendo “sh, sh” no es la mejor forma de ayudarlo. Es válido ponernos en el lugar del niño, y pensar si cuando estamos separándonos de alguien querido, cómo nos sentiríamos si alguien nos trata de distraer y nos hacen el gesto que implica que debemos callarnos.
Usando el clásico, ”ahorita vuelve,” cuando sabemos que no es exactamente lo que va a ocurrir crea inseguridad desconfianza y daña la credibilidad del niño hacia los demás.

Hablando al niño con la verdad desde el primer día estamos ayudando al desarrollo de una persona que confiá en los demás, que no tiene que preocuparse por estar verificando lo que dicen y que tiene la suficiente seguridad en si mismo para decir las cosa como realmente son.

sábado, 5 de febrero de 2011

Celebrando San Valentin durante todo el año

Decirle a alguien que lo queremos con un regalo o aún con una tarjeta es una muestra de nuestro afecto. Cuando nos preparamos para celebrar la amistad y reconocer a las personas cercanas es una buena oportunidad para detenernos un poco y pensar en muchas otras formas quizá no tan convencionales de expresar nuestro cariño.
Desde que decidimos formar una familia, nuestros sentimientos afloran de diferentes formas, cuidándonos durante el embarazo es una forma de decirle a nuestro hijo cuanto lo queremos. Recientes estudios confirman una vez más científicamente, la importancia de la buena alimentación de la madre durante el periodo de gestación. Ya una vez nacido nuestro hijo entablando un simple dialogo durante las actividades como alimentarlo, cambiarle de pañales o bañarlo son otras formas de decirle cuánto lo queremos.

Hablándole a nuestro hijo como lo hacemos a otra persona, con el mismo tono de voz, con mensajes cortos, claros y lógicos, es otra forma de respetarlo y quererlo. Cada niño tiene su propia forma de aprender, cada uno necesita su tiempo y lugar para procesar la información, respetando esos tiempos estamos mostrándoles nuestra aceptación como persona.

De la misma manera el desarrollo físico de cada niño tiene su propio tiempo. Cada uno se sienta, camina o se mueve cuando está listo para hacerlo. Respetando las diferentes etapas que implican su crecimiento también es una forma de mostrar nuestro cariño,

Los padres, son las primeras personas con las que el niño tiene contacto. Cuando la relación de los padres con el niño, entre ellos y con las demás personas es de respeto los padres están enseñando con el ejemplo.

Igualmente durante las diferentes situaciones que se presentan en la vida en común hay innumerables ocasiones de demostrar respeto y cariño. Como por ejemplo recoger al niño de la escuela a tiempo, es respetarlo y mostrarle que es importante respetar el tiempo de los demás Conocer sus amigos, interesarse por sus inquietudes y escucharlos sin interrumpirlos forman parte de enseñarles respeto con el ejemplo.

Respeto y cariño van mano a mano en la educación de nuestros hijos, decirles cuánto los queremos frecuentemente es hermoso , escribirlo en una tarjeta o carta convierte esos sentimientos en recuerdos inolvidables, pero mostrando nuestro respeto con el ejemplo es quizás la mejor forma de educar personas, felices, seguras y capaces.